Un apicultor, un chef profesional y un mixólogo entran en un bar. Esta es la historia de Paul, Vianney y Thirion, tres amigos de la infancia que crecieron juntos en el suroeste de Francia. Una tarde, a finales de 2017, estaban sentados alrededor de una mesa en un restaurante de Burdeos, charlando sobre diferentes tipos de licores, especialmente ginebras. Entonces, se les ocurrió la idea: ¿por qué no intentar hacer la suya propia? Para 2018, pusieron sus palabras en acción y crearon su primer licor, Erika Dry Gin.